Economía colaborativa y generación de valor público

Hace unos meses, una compañera de trabajo me pidió ayuda. Tenía 2 archivos excel con cientos de datos en cada uno. Uno contenía un extenso listado de pacientes y el otro un listado - más extenso aún - de medicamentos despachados en la farmacia del hospital. Quería saber qué pacientes habían retirado medicamentos y cuántas veces en el año lo habían hecho. Esto era algo que ella hacía de forma habitual (cada 1 ó 2 meses), pero demoraba varios días en hacerlo (casi con dedicación exclusiva!). Bueno, le enseñé algunas fórmulas del excel que permiten buscar datos en otras tablas y le construí un esquema de tablas dinámicas. También le enseñé a buscar datos repetidos, pues la base de datos de pacientes tenía varios duplicados. La verdad, no era nada del otro mundo. Me tomó no más de 10 minutos eso. Ahora, ella demora 10 minutos en hacer ese cruce de datos. 


Wikipedia define el consumo colaborativo - o economía colaborativa - como "una interacción entre dos o más sujetos, a través de medios digitalizados o no, que satisface una necesidad (no necesariamente real), a una o más personas. Las plataformas digitales establecen un marco, donde los usuarios pueden interactuar entre ellos y/o con la misma plataforma. Los usuarios seleccionan el rol que desean en cada momento,o varios roles simultáneamente (por ejemplo: vendedor y comprador) es un sistema abierto y dinámico. Normalmente, existe un sistema de evaluación entre usuarios, mediante el cual, adquieren una reputación, y con ella, la confianza necesaria para seguir llevando a cabo la actividad que deseen".

Esta idea, la de compartir bienes o servicios, no es nueva. Ya en los años 70 se hablaba de ésto. Pero se hizo popular en el 2007 gracias a un artículo de Ray Algar en 2007, titulado precisamente Consumo Colaborativo.

Rachel Botsman y Roo Rogers - dos de los autores más reconocidos en estos temas - en su libro What's Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption, agrupan los sistemas de consumo colaborativo en tres grandes grupos:
  • Sistemas basados en el producto
  • Sistemas basados en mercados de redistribución
  • Sistemas basados en estilos de vida colaborativos
Los sistemas basados en producto son aquellos en los que usamos un producto sin ser propietarios del mismo, como por ejemplo el carsharing, o alquiler de coches por horas. También vemos el modelo en la música (Spotify, Deezer o iTunes), alquileres de ropa, apoyados por el potencial que ofrece internet para conseguir el máximo aprovechamiento de dichos bienes.
En los sistemas basados en mercados de redistribución lo que se hace es dar una segunda oportunidad al producto, buscar una segunda vida. Por ejemplo, las personas que venden objetos usados en Ebay o Mercadolibre. Por último, los sistemas basados en estilos de vida colaborativos van más allá del producto, y buscan que la gente comparta experiencias, conocimientos, proyectos o recursos. Ejemplo de ésto son los prestamos P2P u otros sistemas de C2C, las comunidades de viajeros con acogimiento internacional a sus miembros (Airbnb), del coworking, de experiencias como la wikipedia, el crowdfunding o los bancos de tiempo.
En este video de TED, Rachel Botsman explica este concepto de consumo colaborativo. Te recomiendo verlo, es bastante ilustrativo. 
El consumo colaborativo es muy antiguo. Basta con recordar cuando prestamos un libro a un amigo para que éste lo lea. O cuando compartíamos cassettes para hacer copias. El caso es que el alcance era acotado y circunscrito al entorno físico de cada uno. Actualmente, con la tecnología disponible e internet, es posible escalar ese fenómeno a nivel mundial de forma simple y rápida. 

Ya he enunciado algunos conceptos sobre el consumo o economía colaborativa que creo relevantes para entender este fenómeno. Pues bien, esto de la colaboración ha sido un tema recurrente en mi vida desde ya hace varios años. Creo, al igual que Rachel, que este modelo cambiará  - si es que ya no lo ha hecho - el sistema económico y social del mundo, dejando atrás sistemas hiperconsumistas por otros de colaboración. 

Recuerdo que hace unas semanas queríamos almorzar pastel de choclo. En un grupo de Facebook al que pertenece mi señora, alguien le "dio el dato" de que había una persona que vendía pasteles de choclo en la comuna, muy buenos y no tan caros. La cosa es que me puse en contacto con esa persona y le compré 4. Fue una buena decisión!

En otros artículos les he hablado de los intereses que hay en el sector salud, muchos de ellos fundados en el poder, dinero y reputación más que en ofrecer soluciones de salud concretas a los pacientes o ayudar a otras personas. Yo creo más en un mundo más responsable socialmente.

Es así como nace OpenSalud LAB, entre otras cosas, con la idea de ofrecer un espacio de conexión entre personas que requieren resolver un problema en sus lugares de trabajo (instituciones de salud) con personas que quieren ayudar y cuentan con los conocimientos, experiencias, técnicas o herramientas necesarias para resolver esos problemas. De esta forma, las personas que busquen ayuda puedan tener fácil acceso a esos conocimientos y experiencias que de otra forma no podrían o sería muy costoso o lento obtenerlos. Del mismo modo, las personas que requieren ayuda, pueden transformarse en quienes la ofrecen dependiendo de las circunstancias y contexto. Es una forma de facilitar y sistematizar la colaboración en las situaciones que les conté anteriormente, pero en este caso, enfocado en resolver problemáticas dentro de las organización de salud.
La magia está en que al resolver pequeños problemas de las personas en sus instituciones, como externalidad positiva, se genere valor público. Esto puede ser al hacer más eficiente el proceso involucrado, mejorar la gestión y control, reducir costos, mejorar los tiempos de ejecución de tus tareas, aumentar acceso a un bien o servicio, mejorar la calidad de servicio de cara a los pacientes, mejorar el uso de recursos u otras instancias de agregación de valor con impacto público.

El Laboratorio de Gobierno de Chile también es un ejemplo de consumo colaborativo con agregación de valor público. Es una gran iniciativa. Pero tiene otro foco. Y acá deseo hacer hincapié en qué tipos de problemas buscamos resolver en OpenSalud LAB. Nos encanta la idea de crear un nuevo sistema de monitoreo remoto de pacientes, descubrir la cura del cáncer o inventar un modelo de inteligencia artificial que permita anticipar ciertos eventos. Sin embargo, Opensalud está, sin dejar eso de lado del todo, más enfocado en resolver problemáticas concretas del día a día o habituales de las personas que trabajan dentro de las instituciones públicas o privadas que generen valor público. Estimamos que al resolver esos problema, se mejoran procesos dentro de la organización y, por tanto, la entrega de bienes o servicios a la ciudadanía mejoraría.

El sector público es un sistema complejo, por definición. Y el "factor salud" - ese intangible tan valorado - solo agrega un elemento de mayor complejidad a todo el sistema. En un sistema así, la colaboración, la oportunidad y acceso a información es vital no tan solo por temas netamente de económicos, sino por (1) eficiencia en el uso de recursos del sistema y (2) por la posibilidad de generar mejores soluciones a las problemáticas emergentes al usar la inteligencia colectiva de un equipo de personas. Para potenciar lo anterior, es necesario usar alguna metodología que dirija los esfuerzos de diseño de soluciones.

Por lo tanto, el desarrollo de esta comunidad y su modelo de negocios busca un cuádruple impacto:
  1. Para el que tiene el problema y que consigue apoyo/ayuda para resolverlo
  2. Para la institución donde trabaja esa persona, al beneficiarse de la iniciativa y mejorar sus procesos
  3. Para los pacientes y su entorno social, ya que la institución logra ofrecer mejores servicios
  4. Para la misma comunidad de OpenSalud, al internalizar experiencias, conocimientos y aprendizajes
Con todo ésto, se facilita la generación de valor público (acá te explico sobre qué es eso). OpenSalud LAB es, en definitiva, un modelo de colaboración social e inteligencia colectiva enfocado en ayudar a personas que buscan el desarrollo de mejoras concretas para el sector público de salud.

Te invito a ser parte de esta revolución (www.opensaludlab.org).

Saludos!

Comentarios

  1. Ayer un amigo me pidió colaboración en aportar ideas en vincular la formación de Tecnicos paramédicos con el concepto de energías renovables. Al principio me bajó la desconfianza porque pensé "este se va a llevar mis ideas y las va a pasar como suyas"; enfin, el tema me gustó y le presenté algo factible de ser mejorado. Ahora que leo este artículo me sigo preguntando cómo abordar el tema de la confianza/desconfianza en ésto de compartir conocimientos e ideas. El aprebdizaje para mi fue bajar un poco mi ego y darme cuenta que las buenas ideas son factibles de ser mejoradas por otros.

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    1. Es un tema clave. La confianza es un elemento fundamental en la colaboración. Lamentablemente Chile es el país con más nivel de desconfianza de la OCDE. Pero aún instancias que van en contra de esa tendencia y la co-creación como un modelo de generación de valor cada días toma más fuerza.

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